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sábado, 23 de mayo de 2015

Cooperativas de Santa Isabel


Publicado en "Acercar a la Gente"
Nº 60 - 10/08/2005

 Pilares de la economía local, las cooperativas están presentes en gran parte de nuestra historia.  Agricultura, industrias, comunicaciones, agua y crédito, son algunas de las actividades que sostienen.  Cómo y por qué fueron creadas. Su actualidad y su futuro.

  Sin lugar a dudas el papel del cooperativismo ha sido, y continúa siendo, de fundamental importancia en el desarrollo de nuestra localidad. Muestra de ello es la variedad de servicios que pone al alcance de sus asociados en medio de una economía local acotada por diversos factores, especialmente por la reducida dimensión del área rural, motor económico de la región, y por la posesión de la misma en pocas manos. Este último factor, sumado a la baja rentabilidad que algunos servicios tienen por nuestra escasa población, hace que no se produzcan inversiones privadas en la medida de lo necesario.
 Cuando se dan estas situaciones, el cooperativismo, conjunción de voluntades solidarias, entra en juego para dar esperanzas ciertas de progreso. Por eso, en esta nota haremos un repaso de las distintas cooperativas que registra la historia de Santa Isabel para revalorizar su necesaria presencia.


  Es bueno repasar, aunque brevemente, la historia para encontrar ejemplos de los errores que una comunidad no debe cometer. La malograda Cooperativa de Luz y Fuerza e Industria Anexa de Santa Isabel Limitada es uno de ellos.
 Esta Cooperativa se creó en 1948 cuando la SUDAM, Compañía Sudamericana de Servicios Públicos, ya no quiso continuar con el negocio de la electricidad. Al hacerse cargo del servicio debió afrontar cuantiosos problemas al quedar obsoleto el equipamiento, lo que produjo largos meses con apenas unas horas diarias de energía; una época de verdadera oscuridad signada por agudas disputas que concluyó con la llegada de un nuevo generador. Después de esos años tristes la Cooperativa fue mejorando el servicio en la localidad con más generación propia, luego conectándose a una línea de alta tensión desde la Cooperativa de Venado Tuerto y por último al "Interconectado Nacional".
 En la década de los '60 la Cooperativa colocó nuevas y modernas luminarias en las calles del pueblo en varias oportunidades y, en 1974, impulsó la distribución de electricidad en la zona rural.
 Unos meses después de inaugurada esta obra se le asestó un mazazo que puso punto final a su vida. Estando en plena expansión se tomó la decisión de transferir la totalidad de sus bienes a la actual E. P. E.
 La Cooperativa de Electricidad solo siguió sobreviviendo en los papeles hasta que los mismos caducaron definitivamente, perdiéndose un bien incalculable que solo se puede mensurar cuando vemos la prosperidad de cooperativas similares en localidades vecinas, donde los servicios que brindan son de excelencia. 
 



El 17 de octubre de 1943, se creó la Cooperativa Agrícola Ganadera Unión y Fuerza de Santa Isabel Limitada a instancias de un grupo de colonos arrendatarios que, deseosos de solucionar los problemas que los agobiaban, habían constituido un centro de productores. Un año después de su creación la entidad ya operaba con la comercialización de trigo, lino, maíz y girasol, adquiriendo a la firma Salemme Hnos. la primera planta de silos. Como señal de consolidación, en 1948, adquirió su actual local propio de Santa Fe y Sarmiento. Durante el transcurso del 9º ejercicio se habilitaron las instalaciones de remate feria dada la gran actividad ganadera del momento. Desde un principio la entidad habilitó sus secciones de consumo y semillas tratando de cubrir un amplio espectro de necesidades planteadas por los productores.
 Con el correr de los años la producción agropecuaria local se fue inclinando casi en su totalidad a la agricultura, por lo que la dinámica de la cooperativa se fue adecuando a esta circunstancia. De tal manera la ampliación de la capacidad de almacenaje de granos, con predominio de la soja, seguid por el maíz y el trigo, fue una constante.
 A comienzos de 1987, convocada por la Asociación de Cooperativas Argentinas, comienzan a realizarse reuniones con el propósito de considerar algunos aspectos relacionados con las actividades de la Cooperativa Agropecuaria de Teodelina Ltda. llegándose, más tarde a acordar la fusión por incorporación. La operatoria conjunta comienza en diciembre de ese año y luego, al redactarse nuevos estatutos nace la Cooperativa Agraria Unión y Fuerza de Santa Isabel y Teodelina Ltda.
 En la actualidad la capacidad de almacenaje se encuentra distribuida en Estación Rastreador Fournier, Colonia Morgan, Desvio Km. 95, Estación Teodelina y María Teresa. Además en nuestra localidad, debido al fuerte crecimiento, se alquilan las instalaciones del molino harinero. Para el transporte del cereal cuenta con tres equipo y otro para los fertilizantes.   Además, la Cooperativa brinda al productor asesoramiento técnico, insumos, agroquímicos, semillas, fertilizantes, seguros, sistema de salud y turismo, entre otros servicios.
 En la actualidad, una de las obras emprendidas es la remodelación de la tradicional sede.
 

La creación de una nueva cooperativa del sector agrícola se plasmó el 31 de octubre de 1954, en el "Prado Español" de Mitre y Belgrano, cuando se realizó la Asamblea Constitutiva de la que dio en llamarse Cooperativa Agropecuaria Justicialista de Santa Isabel Ltda. y que quedó afiliada a la Asociación Justicialista de Cooperativas Agropecuarias Rosafé Ltda., que por ese entonces propiciaba el nacimiento de nuevas entidades. En noviembre de 1956 se le quita a la denominación de la Cooperativa el adjetivo "Justicialista", pero continúa el ansia de progreso de sus directivos y asociados, siendo el almacenaje motivo de constante inquietud ya que en su nacimiento, la Cooperativa Agropecuaria no contaba con silos propios para recepcionar las cosechas de los asociados.
 Los galpones de las estaciones ferroviarias Rastreador Fournier y Santa Isabel han sido los primeros lugares utilizados para recibir los granos que en esos tiempos se almacenaban en estibas de bolsas. En 1974 se tomó la decisión de construir la planta de silos propia con la ayuda de un préstamo del Banco de la Nación Argentina y de acciones de los asociados. La obra, realizada en el predio de la estación Santa Isabel, en Francia Brasil, concluyó en 1975. Diversas ampliaciones fueron aumentando la capacidad de almacenamiento.
 Por otra parte, después de tres décadas de largos trámites, durante el corriente año, se obtuvo la escritura definitiva del terreno de la planta de silos por parte de Ferrocarriles Argentinos a favor de la Cooperativa.
 La sede de esta cooperativa ha sido hasta el año pasado la de Mitre 1167. La edificación, que la entidad primeramente alquilaba y que luego adquirió en 1966, dejó de utilizarse al ser inaugurada la nueva casa que se ha emplazado junto a la planta de silos.
 La Cooperativa Agropecuaria, que en 2002 debió sortear un fuerte problema financiero producto de la conjunción de varios factores, pero especialmente de los devenires económicos del país, se encuentra abocada tanto a la renovación y ampliación de se sus instalaciones como en la elaboración de nuevos proyectos, siendo el de la creación de una planta de productos balanceados el que se encuentra en carpeta.
 La Cooperativa Agropecuaria, compuesta por productores de pequeñas extensiones brinda a sus asociados asesoramiento técnico, los distintos insumos necesarios para la producción, y servicios adicionales.
 

La Caja de Ahorro y Crédito de Santa Isabel Ltda. se fundó el 2 de julio de 1960, siendo la primer entidad de su tipo en el departamento Gral. López y la generadora de importantes obras en nuestra localidad a través del financiamiento de las mismas. Las Cajas de Crédito, que en un principio fueron subestimadas por el gobierno, luego evolucionaron hasta tener un importantísimo movimiento de fondos y ser, como en Santa Isabel, un pilar fundamental en el progreso económico. Por esta razón los gobiernos, alejados de las realidades de la gente, comenzaron a tomar medidas que lentamente le fueron cercenando la operatoria con la finalidad de controlar el dinero depositado.
 La última dictadura militar aumentó la presión y el control, obligando a las cajas a fusionarse y transformarse en bancos cooperativos. Así en 1977 nace el Banco Ces Coop. Ltdo. por la fusión de las Cajas de Santa Isabel, Carmen y Elortondo, un banco chico que en el movimiento cooperativo fue citado como modelo.
 En los '90, época de mayor concentración económica, ante nuevas presiones se producen dos fusiones. Primeramente, en julio de 1995 por la fusión de los bancos cooperativos Ces, Horizonte, Aliancoop, Baf, Nodecoop y parte del Local, se crea el Banco Argencoop Coop. Ltdo. con casa central en la ciudad de Santa Fe. La otra fusión se produce el 15 de diciembre de 1997 cuando el Banco Credicoop Coop. Ltdo. absorbe a los otros dos bancos cooperativos del país, el Coopesur y el Argencoop, todos integrantes del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos que fue el que propició, en su momento, la creación de las cajas.
 El Banco Credicoop Coop. Ltdo, sucesor de las cajas de crédito, ocupa en la actualidad el puesto Nº 10 del país en depósitos, manteniendo la filosofía de sus orígenes. De tal manera cada sucursal se considera un distrito que cuenta con su Comisión de Asociados las que a su vez integran las distintas zonas en que está dividido el país. De esta manera mantiene el contacto directo con las entidades intermedias de cada localidad, prestando especial atención al apoyo a las Pymes.
 

Un servicio de vital importancia es el que brinda a toda la población la Cooperativa de Agua Potable y Otros Servicios Públicos de Santa Isabel Ltda. Sus comienzos se ubican en agosto de 1977 cuando el Servicio Provincial de Agua Potable Rural (S.P.A.R) dependiente del Ministerio de Obras Públicas de la provincia comunicó a la Comuna que nuestra localidad había sido incluida en el conjunto de 15 localidades en donde se realizarían estudios de fuentes para futuras instalaciones del servicios de agua potable. Luego de realizados los estudios se aprobó un acuerdo Nación-Provincia en el cual figuraba nuestra localidad como una de las beneficiarias del servicio por el plan BID III.
 En 1978 se realizó un estudio socio-económico, necesarios para la obtención de la personería jurídica y la aprobación de los estatutos y el 31 de agosto de 1979, luego de superados algunos rasgos negativos por la falta de compenetración de la población en el proyecto, quedó constituida la Cooperativa, y la Comuna ratificó al ente la decisión de encarar la obra.
 El servicio de distribución de agua potable, después de grandes idas y venidas (como es costumbre en nuestra localidad cada vez que se realiza una obra de importancia para la comunidad) finalmente fue inaugurado el 21 de agosto de 1987. Así se dio comienzo a una etapa que posiciona a la localidad dentro de aquellas que poseen el privilegio de consumir agua potable, sin riesgos, con más de 1.000 usuarios.
 En el año 2000 y 2001 se realizaron obras financiadas por el PROPASA para abatir arsénico pero tras la crisis económica de 2001 quedaron detenidas. Ahora, con la ayuda crediticia proveniente del Banco Credicoop Coop. Ltdo. y de la Asociación Mutual del Club Belgrano, la Cooperativa prevé culminar con los trabajos en los próximos meses y tener la planta en funcionamiento antes de finalizar este año. El arsénico, elemento presente en el agua que consumimos, no era problema en los comienzos del servicio pero con el establecimiento de nuevos parámetros de calidad se hizo necesaria esta obra por lo que la Cooperativa está dando respuestas a los mismos.
 

 Co.Tra.S.I., Cooperativa de Trabajo de Santa Isabel Ltda. tiene una historia rica en hechos lamentables y también épicos, que la convierten en orgulloso sostén de alrededor de un centenar de puestos de trabajo.
 La planta de Frigorífico Fernarolo S.A. que operaba desde los '70 pasó a manos de San Sebastián S.A. en 1992. Este fue el comienzo del vaciamiento de la empresa ya que las mejores máquinas de producción de fiambres fueron enviadas a la ciudad de Colón, quedando reducida a un frigorífico de faena, desposte y fabricación de fiambres salados solamente.
 En noviembre de 2001 la firma abandonó las instalaciones dejando al personal a la deriva y sin los servicios esenciales, por lo que la mayoría de ellos decidió constituir la cooperativa para retomar las actividades de la planta, que en la actualidad se dedica a la faena y desposte de cerdos, producción de grasa y de algunos fiambres de bajo valor agregado.
 La respuesta de los iniciadores de la entidad fue la continuidad de lo que sabían hacer: trabajo digno. Primeramente el personal mantuvo guardias permanentes de vigilancia y mantenimiento técnico para salvaguardar las instalaciones del vandalismo y para mantenerlas técnicamente operativas hasta la reapertura, cobrando únicamente el Subsidio por Desempleo. Mientras tanto se generaba el proyecto para hacer resurgir al frigorífico que solo lo podría hacer con el aporte de mucha mano de obra, más que con el aporte de capital, dado que el estado de la planta hacía que fuese más viable montar una nueva que reparar la existente.
Han sido muchos los avatares que se sucedieron para que actualmente la planta esté funcionando. Basta con mencionar los vericuetos legales a los que debieron someterse los propulsores de la idea, la maraña de trámites que hubieron de cumplir para obtener el retorno de los servicios esenciales y el otorgamiento de los permisos necesarios, o los cuantiosos viajes que debieron realizar, para tener una somera idea del arduo y complejo trabajo que significó el retorno a la actividad del frigorífico. No faltaron, además, medidas de importancia y de apoyo por parte de la Comuna para concretarlo.
 En la actualidad ha vuelto a ser uno de los principales motores de la economía de Santa Isabel no solo por los retornos -aunque aún magros- del personal, sino también por lo que significa para el comercio y los servicios de la localidad y la zona. La Cooperativa exhibe con orgullo el número 001 en el Registro de Unidades Autogestionadas por los Trabajadores; éste registro es de alcance nacional estando individualizadas al momento 180.


 La más nueva de las cooperativas de Santa Isabel fue creada el 6 de agosto de 2003. Se trata de la Cooperativa de Servicios Públicos Belgrano Ltda, parte de lo que se ha dado en llamar la Red Belgrano, integrada por otras dos instituciones, el Círculo Social y Deportivo Gral. Belgrano y la Asociación Mutual del Club Belgrano.
 Con objetivos muy amplios, fundamentalmente apuntados a brindar servicios a la comunidad isabelense, en marzo de 2004 lanzó el servicio de internet dial-up (a través de módem telefónico) y luego, con una importante inversión el servicio de internet wireless de banda ancha, actualmente utilizado por empresas, comercios y socios de la Cooperativa
 Otro de los servicios que ofrece es el de telefonía IP que permite establecer comunicaciones nacionales e internacionales a costos muy bajos.
 La Cooperativa Belgrano aspira a extenderse en el área de las comunicaciones y estar atento a todo nuevo servicio que pueda beneficiar a Santa Isabel.


 Es importante destacar y recordar, que a diferencia de las empresas privadas, generalmente sociedades anónimas, el usuario de los servicios que brindan las cooperativas es un socio más, y por lo tanto tiene acceso a informaciones y explicaciones que de otro modo no las tendría. También puede, mediante las asambleas, participar de los Consejos de   Administración respectivos y ser parte de las decisiones. Estas cualidades hacen del cooperativismo la herramienta ideal para que en localidades como la nuestra podamos administrar nuestros propios recursos. 


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viernes, 27 de diciembre de 2013

La miseria en Santa Isabel.

Publicado en "Acercar a la Gente" Nº 69 - 12/07/06

 En la publicación realizada en 1933 con motivo del 25º aniversario de Santa Isabel, en una de sus páginas se puede hallar un recuadro con un título que hoy nos llama mucho la atención: "Por qué hay menos miseria en Santa Isabel". El texto, sumamente interesante, nos pinta un panorama totalmente distinto al que en la actualidad tenemos en nuestra localidad y nos puede ayudar a reflexionar el por qué de la existencia de Santa Isabel en sus comienzos y de la realidad actual. Dice lo siguiente:

 "Este distrito ha sido siempre uno de los más florecientes y ni en los instantes más peligrosos de las diversas crisis sufridas por el país, Santa Isabel se ha sentido afectada directa y profundamente en su economía, como otras poblaciones de la provincia y del departamento. 

El hecho de que en Santa Isabel haya menos miseria ni se adviertan aquí las fluctuaciones de las crisis con igual intensidad que en otras partes, se encuentra en la subdivisión de la tierra".

 "La subdivisión de la tierra le ha dado vida efectiva, siendo esta circunstancia el secreto del progreso enorme que ha alcanzado en poco tiempo, no obstante la situación general de decadencia y de desequilibrio."

 "En Santa Isabel se ha proporcionado a numerosos agricultores la oportunidad de convertirse en propietarios mediante la adquisición de pequeñas parcelas de tierra con lo cual se ha contribuido a cimentar la situación de los que se dedican a las tareas de aumentar la riqueza nacional."

 "Esta lección decisiva y terminante, no debe ser mirada con indiferencia por los que vienen estudiando este problema hace tiempo. Legisladores y gobernantes pueden valorar la situación actual de Santa Isabel, el grado de progreso obtenido por la gran cantidad de colonos propietarios y las consecuencias admirables que reporta a la economía general, la destrucción del latifundio". 


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martes, 24 de diciembre de 2013

Registro Civil

Publicado en "Acercar a la Gente" N° 33 - 20/12/01

 El Registro Civil de Santa Isabel comenzó a funcionar en 1911, tres años después de la fundación de la localidad. El primer jefe fue Enrique Lamarque, quien el 11 de octubre de ese año comunicó al Director General de Registro Civil la imposibilidad de enrolar a los ciudadanos de la zona porque carecía de matrículas, libretas y demás registros. Sin embargo en ese día se encuentra registrado el primer nacimiento correspondiente a Blanca Rosa Díaz. Hasta el 31 de diciembre se labraron 17 actas más, ninguna de ellas de matrimonios y defunciones.

  Con un reducido personal, el Juez de Paz también tuvo a su cargo la función policial hasta 1915 en que se designó a José Juárez como primer comisario de la localidad.

 Como esta repartición carecía de edificio propio se trasladaba a distintos lugares según la conveniencia del funcionario de turno hasta que en 1967 se inauguró el edificio que todavía comparte con la Comisaría Quinta.


  Los Jueces de Paz fueron estos. Enrique Lamarque, Ramón Garat, M. Martínez, L. M. Quin, Ademar Gonzalo M. Ebribrd, E. P. Correa, Amado Gonzáles, Agustín Muriado, Francisco Pensa, Cornelio Peláez, Adolfo Dusort, Tiburcio Iriondo, Francisco Bagneres, Francisco Domingo Ruiz, Osvaldo La Paz Ressio, Serafín Armando Rende, Manuel Boggio, Adolfo Pensa, Felix Ruiz, Hector Raúl Nesprías, Hugo Severini, Matilde Fiorito de Desimone y nuevamente Hector Raúl Nesprías. Actualmente el cargo es ocupado por Olga Cuminetti de Sylvester siendo secundada por Norma Oneglia de Albanesi como Secretaria del Juzgado y 2a. Jefa del Registro Civil.

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22/04/2019 - Actualización: Olga Cuminetti de Sylvester ejerció su cargo hasta su fallecimiento, en noviembre de 2007.  Norma Oneglia ejerció el cargo de Secretaria del Juzgado y Sub Jefa del Registro Civil hasta abril de 2011; quedando esta repartición a cargo de diversos titulares de juzgados de la región. La situación se regularizó el 11 de diciembre de 2013 al asumir como Juez de Paz el Dr. Marcos Pellegrini, quien, además, está a cargo del Juzgado Comunitario de Pequeñas Causas. 

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Banco Provincial de Santa Fe.

Publicado en "Acercar a la Gente" Nº 31 - 15/10/01

 En 1929 se gestionó por primera vez la instalación de la sucursal de este banco en Santa Isabel, lo que se repitió en la década del '50, quedando postergados ambos intentos hasta que, en 1967, por iniciativa de los Srs. Nicolás Marianucci y Santiago Raimundi, en una reunión a la que asistieron 53 vecinos, quedó formada una Comisión Pro-Sucursal Banco Provincial de Santa Fe. La misma quedó integrada de la siguiente forma: Presidente: Emilio Ansaloni, Secretario: Nicolás Marianucci y Vocales: Juan Pasuello, Santiago Raimondi, Celso Gallo, Guillermo Coverton y Enrique Vázquez. Esta Comisión realizó la correspondiente presentación ante el Directorio de la Casa Central Rosario que decidió la creación de la Sucursal el 26 de octubre de l967 asignándole el N° 45.

 El 17 de junio de 1969 el Banco adquirió el local de San Martín y Gral. López al que, después de remodelarlo, inauguró el sábado 15 de julio de 1972. En el acto, al que asistió la totalidad del Directorio de la Institución, Monseñor Ernesto Borgarino bendijo el local y se descubrió una placa recordatoria dentro del mismo.

 El primer gerente fue el Sr. Nestor Julio Bonotto, la primera firma registrada fue la del Director del Banco Dr. Roque Sanguinetti, la primera cuenta corriente se le otorgó a Frigorífico Fernarolo S.A. y la primer cuenta de Caja de Ahorro correspondió al Sr. Juan Severini.

 En la actualidad continúa operando en el mismo local pero ya no pertenece al estado provincial debido a que en 1998 pasó a manos privadas y con el nombre de Nuevo Banco de Santa Fe.

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viernes, 1 de marzo de 2013

Asalto a la timba


Publicado en "Acercar a la Gente"
Nº 19 del 15/09/2000


 
Según un testigo -que pidió no se mencione su nombre ni el de los concurrentes- sucedió en una casa de la zona de quintas del sector oeste de nuestra localidad, en época de carnaval a mediado se los '70. Estas reuniones de juegos clandestinos se hacían en distintos lugares. Esa noche había gente de Santa Isabel y de otros lugares como Teodelina, Villa Cañás, María Teresa o Elortondo.
 
 En el momento del asalto se estaba jugando al Pase Inglés cuando, intempestivamente, se abrió la puerta y el primero que entró tiró dos tiros hacia el techo. Después entró otro hombre más con armas blancas que puso a todos los concurrentes contra la pared. Algunos intentaron tirar cosas de valor por una ventana, pero desde afuera otro asaltante más estaba custodiándola. Estaban copados y no quedó otra alternativa que hacer lo que los inesperados e indeseados visitantes querían: entregar todas las alhajas y el dinero.
 
 Hubo quienes lloraban o estaban pálidos. Uno no quería entregar un anillo y decía que no se lo podía sacar, "¿Como que no sale? vení, vení.. que va a salir!" dijo un asaltante con un cuchillo en la mano decidido a cortarle el dedo... El anillo salió rápido y sin necesidad de cortar. Otro había escondido su dinero entre la ropa interior pero sospecharon y lo hicieron desnudar.
 
 Por la forma de hablar se supone que eran porteños, en total cuatro, que se tomaron el vino y se comieron el asado que los timberos habían preparado. 
 
El asalto duró una media hora y los ladrones huyeron con un auto que estaba allí y a los otros les rompieron las gomas. Después encontraron al cuidador de la timba maniatado. Lo habían sorprendido desde un maizal.

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jueves, 28 de febrero de 2013

Con el dinero en nuestras manos

Publicado en "Acercar a la Gente" Nº 26 del 05/05/2001

Charla con Domingo Romero, ex gerente de la primer entidad financiera de Santa Isabel.

 Alguna vez las cosas fueron distintas a este presente de quietud e incertidumbre económica en nuestro país. Se tenía la certeza de que el mañana sería mejor y de que trabajando fuerte y honestamente se podía progresar. Alguna vez las cosas fueron así... también en Santa Isabel.

 Durante algo más de dos décadas, desde mediados de los '50 y hasta comenzar a diluirse lentamente en el final de los '70, se vivió un tiempo de progreso local en el que se dejó atrás una economía pastoril para entrar en otra de mayor diversidad, marcada por hitos tales como la llegada de la corriente alternada, la puesta en marcha de la "Prolacón" (la vieja "fábrica de leche"), del frigorífico, de la fábrica de oxígeno o del molino harinero, entre otros. La gran pavimentación de las calles céntricas y su nueva iluminación y la creación de un colegio secundario también marcaron esa época de desarrollo, a tal punto que algunos se animaron a escribir en 1966, en un libro editado con motivo del cincuentenario del Club Belgrano, que "tal vez dentro de veinte años Santa Isabel sea una ciudad". Y no era para menos, porque ese progreso se reflejaba también en el sector financiero de la localidad que acompañaba apoyando los proyectos económicos. La "Caja de Ahorro y Crédito de Santa Isabel Cooperativa Limitada" fue la entidad que durante mucho tiempo representó a ese sector que aglutinaba los ahorros y el crédito de los isabelenses.

En febrero pasado se cumplieron 40 años del inicio de las actividades de la" Caja" -tal como se la llamaba vulgarmente- que contó con muchas personas de nuestra localidad como mentores y propulsores de este proyecto. Domingo Romero, aunque vivía en Venado Tuerto, es otra de esas personas, en este caso quien tuvo a su cargo la gerencia desde el comienzo y por muchos años. En las oficinas de su inmobiliaria de calle Belgrano de esa ciudad dialogamos con él sobre éste y otros temas.

  ¿Usted es oriundo de Venado Tuerto?
= No, nací en 1926 en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, pero como mi padre fue contratado por la usina eléctrica de Venado Tuerto vinimos a vivir aquí cuando tenía 14 años. Yo hice el primario en Avellanada, de ahí que soy hincha de Independiente y representante del Club en esta ciudad, y seguí estudiando acá, en el único colegio secundario que había.
  ¿Cómo es que llegó a la gerencia de la Caja de Santa Isabel? 
= Tiempo después de terminar de estudiar fui a trabajar al Banco Nación en la agencia Urquiza de Buenos Aires y después conseguí el traslado a la sucursal venadense donde estuve más de 15 años y llegué a tener firma autorizada por gerente. Pero después de una huelga bancaria quedamos afuera los que eramos jefes. Como no cedimos nos quedamos sin trabajo; fue en el '59. Después de muchos años, cuando me reintegré al Banco, vi que habíamos quedado cesante por "abandono del trabajo".
 En ese tiempo comienza el auge de las cajas de crédito. Se había creado el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos y esta gente recorrían los pueblos y ciudades entusiasmando a personas de ciertos conocimientos para ponerlas en marcha. La gente de Santa Isabel buscaba una persona que entendiera algo de temas financieros y me hablaron a mi, que estaba sin trabajo. Y bueno... acepté y doy gracias a eso, fue una experiencia muy buena armar la Caja de Ahorro y Crédito de Santa Isabel que quedó fundada el 2 de julio de 1960.
Empecé a trabajar desde antes de su apertura, organizando todo. Lo hacía desde el escritorio de Enrique Canal, en calle Santa Fe al 1000. Todos los días iba a trabajar allí y visitaba a los vecinos para suscribir las acciones.
  ¿En que lugar establecieron las oficinas y cómo fue evolucionando la entidad?
= La Caja abrió en calle General López al 1200 (a pocos metros de lo que es hoy el Banco de Santa Fe) con unos 6.000 pesos de esa época como capital, muy poco para ese tiempo. Una empresa financiera con ese dinero podía dar muy pocos préstamos, pero la evolución fue haciendo el resto y 10 años después el ejercicio daba números extraordinarios.
 Al poco tiempo la Caja parecía una sucursal del Banco Nación por la forma en que lo había planteado con mi experiencia bancaria. Tal es así que vinieron de Elortondo y Carmen a aprender el funcionamiento, estuvieron unos días y después inauguraron sus respectivas Cajas. Santa Isabel fue precursora en la zona, la única que estaba era la de Venado Tuerto. También se ayudó a organizar sus respectivas Cajas a Hughes, Sancti Spíritu y María Teresa, entre otras.
 En 1963 se inauguró la sede propia en calle San Martín al 1100 (ahora hay un salón de videojuegos) y en junio de 1981 el nuevo edificio, frente a la plaza, cuando ya era el Banco Ces.
 No puedo dejar de mencionar el valor y coraje de aquellos que la fundaron. Porque antes, algunos vecinos pidieron la instalación de una sucursal del Banco Provincia y dos inspectores, que estuvieron una semana en el pueblo, informaron que Santa Isabel no daba para eso. Tal vez heridos en el orgullo se reunieron para formar la Caja y demostraron que querer es poder. Sin plata, pero con el esfuerzo del pueblo, crearon un ente modelo.
  ¿La Caja financió proyectos importantes?
=Uno de los más importantes fue el de la primera gran pavimentación del pueblo, toda la parte céntrica. La Caja le dio un préstamo a los frentistas para pagar la obra. Recuerdo que la primer cuadra que se pavimentó fue la de calle Irigoyen, desde Santa Fe hasta Gral. López .
  Mientras tanto, Usted siguió viviendo en Venado Tuerto...
= Si, todos los días, durante 12 años, viajé de Venado Tuerto a Santa Isabel. Al principio en colectivo, salía a las 7 de la mañana y volvía a las 7 de la tarde, llevaba comida de casa y al mediodía comía en el lugar de trabajo.  Después avancé y le compré el auto a Arminchiardi y ya era otra cosa. Todas las semanas había una reunión del Consejo así que ese día dormía en el hotel o, después cuando se hizo el nuevo edificio, en los sillones de allí.
  ¿Hasta cuando trabajó en la Caja?
= Dejé en 1970, con permiso, porque pasé a cumplir una función pública en la municipalidad de Venado Tuerto durante tres años. Cuando terminé esa función me pidieron que retorne, pero surgió una reincorporación al Banco Nación y estuve allí unos tres años más. Volví cuando se debió transformar la Caja en banco. El Banco Ces, que comenzó a funcionar en junio de 1979 y a mediados de los '80 abrió una sucursal en Venado Tuerto de la cual fuí gerente hasta jubilarme, aunque mucho no quería porque estaba muy bien en Santa Isabel. Junto a dos o tres muchachos de los que me iban a acompañar , visité amigos y conocidos de la ciudad para adherirlos, por eso abrimos con 50 cuentas corrientes muy buenas; este fue un desafío que felizmente salió bien.
   ¿Por que se creó el Banco Ces?
 = En un principio las Cajas de Crédito fueron subestimadas por el gobierno, pero tomaron tanto auge que tenían un movimiento de fondos muy importante. Los bancos deben rendir cuentas al Banco Central. Pero el Central no podía controlar el dinero de las Cajas por lo que empezaron a tomar medidas antipáticas para estas, como impidir la circulación a las Letras de Cambio, similares a los cheques. Como no pudieron cortar su funcionamiento, en 1977 el gobierno hizo un decreto para que se transformaran en Bancos Cooperativos. Así, por la fusión de las Cajas de Santa Isabel, Carmen y Elortondo, se creó el Banco Ces Coop. Ltdo. Se hizo un banco chico que en el movimiento cooperativo fue citados como modelo. Al avanzar el tiempo y las medidas gubernamentales terminó siendo un solo banco cooperativo: el Credicoop.
  ¿Se conserva aquel espíritu cooperativista de los impulsores de las Cajas de Crédito?
= Hay algunos límites, pero los conse-jeros conservan ese espíritu. Es así que en cada pueblo los asociados integran un consejo que controla el funcionamiento de la sucursal, se hacen actos culturales o donaciones que otros bancos no hacen. Siempre destinan en los balances dineros para las instituciones de bien del pueblo.
  ¿Alguna vez sufrieron robos o asaltos?
= Nos asaltaron cuando aún estaba la Caja en la calle San Martín. Yo estaba en la gerencia y en un momento determinado veo por la puerta que daba a contaduría a algunos empleados con las manos en alto. Pensé que me hacían una broma, pero era un asalto, los tipos venían atrás y ya habían sacado la plata de la caja. Nos amontonaron en la gerencia. "¡Quien tiene la llave del tesoro!!?", gritó uno. La tenía yo, saqué la llave y abrí; después que abrí, "¡Todos al suelo!". ¡Ni que lo hubiéramos ensayado 100 veces!, en un cuarto chiquito nos tiramos todos al suelo y ninguno se hizo mal, bien disciplinados. Era horario de atención al público y uno de los ladrones había quedado en la puerta, pero un muchacho que venía por la calle se dio cuenta y fue a avisar a la policía. El tipo de la puerta lo vio y avisó a los otros, así que ahí nomas se fueron, sin la plata del tesoro pero sí con la de la caja.
  ¿Durante su gestión debieron rematar bienes de algún deudor? 
= La gente era muy respetuosa de sus obligaciones. Yo no recuerdo tener que ejecutar a algún deudor, tengo la satisfacción de nunca haber tenido que ejecutar a un vecino.
 Te puedo dar un ejemplo de lo importante que es que los vecinos de un pueblo manejen sus fondos, que es el ejemplo que dieron las cajas de crédito: Un buen día, cerca de las 12, me llamó la esposa de un asociado porque un abogado le quería sacar el auto que tenía; las cuotas de pago estaban atrasadas porque un interme-diario le había retenido el dinero. Hice varios llamados, se reunieron algunos consejeros después del horario habitual de atención al público, cuando ya habíamos cerrado, y se resolvió otorgarle un crédito a esta persona. Ubiqué al abogado, le expliqué y así salvamos la situación.
  ¿Cómo recuerda a Santa Isabel?
= Yo estoy orgulloso de Santa Isabel y no olvido el ejemplo que dieron los vecinos: cuando hay unidad y buenas intenciones en un pueblo se pueden hacer grandes cosas, y yo hablo con conocimiento de causa porque viví el movimiento, cuando se hizo grande me llamaban de todos lados. Nadie me comprometió en nada de nada, no había intereses personales al llevar adelante esto, cosa que es rara. Es rara pero si no hubiese sido así yo no volvía la segunda vez. Gente servicial, que ponía el hombro... muchas veces, cuando por algunas medidas del Banco Central se producían corridas bancarias, cuando la gente va toda junta a sacar la plata, y la plata no está porque se prestó, en esa situación los directivos se turnaron para acompañarme a mí para ver si alguno venía, para pedirle que no saque el dinero. Pero el pueblo fue fiel, no hubo problemas en esas corridas bancarias.
 La Caja de Crédito de Santa Isabel fue ejemplo, porque un pueblo de pocos habitantes logró grandes cosas. Me identifique tanto con Santa Isabel... tan buena gente... En el manejo de plata siempre hay tentativas de querer hacer algo anormal, pero nadie jamás me comprometió para hacer algún negocio raro, jamás! Ha habido directivos de la Caja que fueron respetados en el orden provincial a raíz de esta entidad, era palabra mayor, se la respetaba... a Santa Isabel lo hicieron conocer y bien, demostraron cariño por su pueblo chico.
 Puedo mencionar, con riesgo de olvidar a alguno, a los vecinos que actuaron desde los comienzos de esta patriada: Antonio Amorós, Alberto Arminchiardi, Juan Balassone, Enrique Canal, Atilio Lombar-di, Máximo Martínez, Florencio Mercé, Hugo Pessino...
También hay que destacar que siempre se contó con un grupo de empleados eficientes y responsables.
  ¿Como ve a la actualidad, en cuanto a la economía y al proceder de la gente en general?
= Ahora no es lo mismo, antes el porcentaje de honestidad era muy bueno. El materialismo ha avanzado tanto que existen esos desvíos que notamos a través de los diarios y demás. No se si es la necesidad de la gente que la hace así, pero hay otra frialdad, más en las ciudades grandes.

 Además de estas funciones administrativas y financieras, Domingo Romero ha desplegado una amplia actividad social en Venado Tuerto. Es socio vitalicio del Automóvil Club Argentino (que ayudó a fundar en esa ciudad), del Jockey Club y del Club Jorge Newbery (del que fue presidente y organizador de las 24 "Vueltas de Santa Fe"). Estas son algunas de las instituciones que lo tienen como uno de sus grandes impulsores, donde ha manifestado algunas de sus pasiones: el automovilismo y la pelota a paleta. Su trayectoria le valió el reconocimiento del Rótary Club Venado Tuerto hace unos meses. Pero estas son otras historias.

 La Caja de Ahorro y Crédito de Santa Isabel, a la que ayudó a poner en marcha y crecer tenía, entre otros, estos objetivos: "conceder préstamos a sus asociados, fomentar el ahorro, promover y/o realizar la construcción de viviendas para sus asociados, fomentar el adelanto industrial, económico, social y cultural de la población". Luego se transformó en un gran banco. Esa... también es otra historia.
 

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