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viernes, 3 de abril de 2026

La Maestra del Siglo

Blanca Marín en 1933.
  Blanca Marín, la "Señora Blanca", como la llamaron sus devotos alumnos, quienes solían reunirse para la fecha de su cumpleaños, nació en El Socorro, provincia de Buenos Aires, el 26 de julio de 1915, pero durante su infancia y juventud vivió en varias localidades y ciudades de esa provincia y de Santa Fe. Cursó sus estudios de magisterio en Rosario y en Venada Tuerto. Tras recibirse a fines de 1933, comenzó a trabajar en la escuela Nº 179, establecimiento en el que desarrolló su profesión hasta su retiro en 1960. Eran tiempos en que una maestra comenzaba con un grupo en el primer grado y lo acompañaba hasta que terminaban la escuela, por lo que su forma de ser ha marcado huella en centenares de alumnos a los que siempre recordaba. 

 Ejemplo de honradez, de equidad y de bondad, Blanca nunca dejaba de ser maestra, ni aún después de su retiro cuando seguía recibiendo a sus ex alumnos o a algún niño que necesitaba su ayuda. Se recuerda también cómo sus alumnos asistían a su casa fuera de clases para que ella los ayudara en las tareas. De paso siempre eran invitados con la merienda y más de una vez usaban su amplia casa como lugar para sus juegos. 

 Por estas razones la Comuna de Santa Isabel, a comienzos de 2000 la distinguió como "Maestra del Siglo" en tributo a su trayectoria. Ella, mediante una nota, hizo partícipe de ese homenaje a todos los educadores que desempeñaron y desempeñan esta profesión en la localidad.

  Murió el 3 de mayo de 2007 a la edad de 92 años. Esa jornada fue declarada como día de duelo en la localidad.

 En su figura está representada la noble tarea de todas las maestras y maestros que, además de enseñar letras y números, educan con los más altos valores humanos.

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miércoles, 20 de julio de 2016

Gelato fatto in casa - Primeros heladeros

Por Norberto Oscar Dall’Occhio


Durante los veranos de finales de la década de 1930 y comienzos de la década de 1940 era habitual la presencia en las calles del pueblo de los heladeros ambulantes.

Eran personajes especiales, quienes totalmente vestidos de blanco, incluido el gorro -a pesar del rigor del calor y en plena siesta-, recorrían las desiertas y polvorientas calles montados sobre un triciclo con sombrilla o empujando con las manos un carrito con capota ofreciendo helados artesanales. Como decían algunos italianos “gelato fatto in casa”.

Mucha gente estaba en plena siesta pueblerina, cuando a eso de las tres de la tarde empezaba a sonar el cornetín que anunciaba la próxima presencia del heladero frente a su domicilio.

Especialmente los chicos tenían un oído muy agudo para escuchar a la distancia el sonido del cornetín. Eso sucedía porque era muy común que los padres le prometieran un helado a los pibes si se portaban bien. Pero las personas mayores no se quedaban a la zaga. También lo esperaban ansiosamente para saborear esos ricos y refrescantes helados.

Los gustos para elegir eran solamente tres: crema, chocolate y limón.

Era interesante ver el ritual previo a la consumición. Con una señal, el heladero se detenía frente a la casa. De inmediato levantaba la tapa del carrito y preguntaba de qué gusto querían el helado. Entonces sacaba un molde rectangular de metal colocando una oblea en la base. Lo llenaba de helado y al final le ponía otra oblea. Es decir armaba un sandwich. A continuación oprimía un botón y un resorte hacía saltar automáticamente el emparedado. Lo rodeaba con un pequeño trozo de papel blanco, lo entregaba al interesado y a partir de allí empezaba un festín que alegraba el paladar del cliente. También si la persona se lo pedía le servía el helado en un vasito de oblea acompañado con una cucharita de madera.

En Santa Isabel había dos heladeros callejeros. Uno de ellos era Mario Miculán, que poseía un triciclo. El otro era Villalba, quién lo realizaba en un carrito de dos ruedas impulsado manualmente por él.

Más adelante este sistema de venta callejera dejó de funcionar. Por razones de salubridad, en la venta ambulante sólo se podían ofrecer helados con envases especiales. Los helados de marca no existían. En aquella época las heladerías solamente trabajaban durante los meses de verano. 


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viernes, 19 de febrero de 2016

Recuerdos de la Escuela 179

Por Norberto Oscar Dall’Occhio

- En la década de 1940 la Escuela Provincial Nº 179 tenía solamente cuatro aulas. Como la enseñanza primaria completa duraba seis años y por lo tanto había seis grados, el Colegio estaba obligado a utilizar dos salones alquilados para los turnos mañana y tarde. Una de las salas estaba ubicada en la manzana de enfrente, en la calle José Ingenieros. La otra, sobre Sarmiento, al lado de la casa de la familia Benso.


- En 1945 se inauguraron los juegos infantiles, que abarcaban un inmenso espacio en el terreno (Sarmiento esquina Paraguay) ubicado al costado del edificio de la Escuela. El Director del establecimiento educativo en ese entonces era Manuel Farías.


El acto inaugural de los juegos constituyó un verdadero acontecimiento al que concurrieron invitados especiales, docentes, alumnos y familiares de los escolares. Estuvo presente también el cuerpo de Boy Scouts de Santa Isabel, de reciente creación, dirigido por el docente Roberto Chufardi.


En el patio central se realizó una excelente demostración gimnástica a cargo de alumnos de la Escuela, quienes lucían un hermoso uniforme con pantalón azul y casaca blanca. Los protagonistas, mientras hacían la representación, cantaban la Marcha del Deporte. Acto seguido esos mismos alumnos comenzaron a utilizar los distintos juegos, dando por inaugurado oficialmente el nuevo parque infantil.


- Hasta el año 1946 al finalizar el año lectivo se solían organizar veladas artísticas con la participación de alumnos de los distintos grados. Había actuaciones personales y grupales de los chicos mediante la presentación de algún sketch. También interpretaban dramatizaciones de temas con sabor local. Los libretos eran escritos por la maestra del grado.


El acto se llevaba a cabo en el Patio de la Escuela y a veces en el Salón de la Sociedad Italiana. Estas aplaudidas veladas contaban con la asistencia de una numerosa concurrencia de gente del pueblo, de los padres de los alumnos, de docentes y de escolares que colmaban las instalaciones.


- Los festejos del Día de la Primavera, que consistían en un picnic a la canasta, se hacían generalmente en la vieja cancha de General Belgrano. En una oportunidad se realizó en el monte de la familia Carpi, en la zona rural.


- En la primavera de 1946 alumnos de quinto y sexto grado con el apoyo de docentes, organizaron un interesante viaje de extensión cultural de cinco días de duración a las ciudades de Santa Fe y Paraná. Los chicos con bastante anticipación empezaron a ahorrar moneditas que las maestras iban depositando en la Caja Nacional de Ahorro Postal (por intermedio del Correo local). Ese dinero era para cubrir algunos gastos de viaje. Cada alumno debía aportar alrededor de diez pesos moneda nacional. Como valor de referencia digamos que la Revista Billiken en ese entonces costaba 20 centavos. Las maestras Berta de Carra y María Esther Serratti acompañaron a los alumnos durante todo el viaje. La excursión se realizó en tren con el recorrido Chapuy-Rosario y Rosario-Santa Fe y viceversa.


La excursión a Paraná se efectuó en balsa y la delegación tuvo la oportunidad de conocer el antiguo puente colgante de la ciudad de Santa Fe y el hermoso Parque Urquiza de la capital entrerriana.

 Parte de la delegación de alumnos de 5º y 6º grado de la Escuela "Bartolomé Mitre" que en 1946  realizó una excursión a las ciudades de Santa Fe y Paraná. De pie arriba, de izquierda a derecha: Mabel Carrea, Elda Madruga, Elba Peralta, Noemí Flamini, Elsie Perna, desconocida, Formento, María Siarrusta y Elvira Magurno. En el centro: Delavalle, González, Carlos Gavio, Domingo Cutilo, Rodolfo Dedominici, Omar Diez y Oscar Brondello. Abajo, agachados: Enrique Criado, Norberto Oscar Dall'Occhio, Alfredo Colombo,  Gerardo "Lalucho" Zanotti, Raúl Lantaret, Antonio Ducay y Dolly Defilippi (foto fue tomada en el lugar de residencia en la ciudad de Santa Fe).

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