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viernes, 3 de abril de 2026

La Maestra del Siglo

Blanca Marín en 1933.
  Blanca Marín, la "Señora Blanca", como la llamaron sus devotos alumnos, quienes solían reunirse para la fecha de su cumpleaños, nació en El Socorro, provincia de Buenos Aires, el 26 de julio de 1915, pero durante su infancia y juventud vivió en varias localidades y ciudades de esa provincia y de Santa Fe. Cursó sus estudios de magisterio en Rosario y en Venada Tuerto. Tras recibirse a fines de 1933, comenzó a trabajar en la escuela Nº 179, establecimiento en el que desarrolló su profesión hasta su retiro en 1960. Eran tiempos en que una maestra comenzaba con un grupo en el primer grado y lo acompañaba hasta que terminaban la escuela, por lo que su forma de ser ha marcado huella en centenares de alumnos a los que siempre recordaba. 

 Ejemplo de honradez, de equidad y de bondad, Blanca nunca dejaba de ser maestra, ni aún después de su retiro cuando seguía recibiendo a sus ex alumnos o a algún niño que necesitaba su ayuda. Se recuerda también cómo sus alumnos asistían a su casa fuera de clases para que ella los ayudara en las tareas. De paso siempre eran invitados con la merienda y más de una vez usaban su amplia casa como lugar para sus juegos. 

 Por estas razones la Comuna de Santa Isabel, a comienzos de 2000 la distinguió como "Maestra del Siglo" en tributo a su trayectoria. Ella, mediante una nota, hizo partícipe de ese homenaje a todos los educadores que desempeñaron y desempeñan esta profesión en la localidad.

  Murió el 3 de mayo de 2007 a la edad de 92 años. Esa jornada fue declarada como día de duelo en la localidad.

 En su figura está representada la noble tarea de todas las maestras y maestros que, además de enseñar letras y números, educan con los más altos valores humanos.

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viernes, 17 de febrero de 2023

Jorge Alberto Tirelli


 Jorge Tirelli se destacó por su gran capacidad de trabajo, su sentido solidario, su accionar participativo y su amplia capacidad intelectual. Poseía un espíritu prolífico que lo hacía actuar en diversos ámbitos sociales, con un fuerte carácter hacedor y con una notable habilidad para resolver problemas.
  Nació el 17 de junio de 1946. Su infancia y adolescencia se desarrolló en Santa Isabel, recibiendo la educación en las escuelas Nº 179  y Nº 7 (E.E.S.O. Nº 214). Cursó sus estudios terciarios en la ciudad de Santa Fe, en la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral, graduándose como ingeniero químico. Mientras cursaba sus estudios obtuvo una beca de la empresa petrolera Esso destinada a los alumnos sobresalientes.
 Tras esto, junto a compañeros de la carrera y a su esposa Cristina Carri (con quién luego tuvo cuatro hijos), emprendió un intenso viaje por Europa que lo cautivó de sobremanera conociendo, en forma directa, el mundo industrial y cultural del viejo continente. A su regreso, en 1971, ocupó el cargo de jefe de sección hidrocarburos en la destilería de YPF de Ensenada (B. A.).
 En 1973 la firma Fernarolo S.A. compró y mejoró un antiguo establecimiento avícola de Santa Isabel (conocido como El Peladero) para la faena de cerdos. Al conocer que la firma necesitaba un ingeniero químico, Tirelli no dudó en postularse para el puesto de jefe de planta, siendo aceptado rápidamente. Así retornó, junto a su familia, a la localidad que lo vio nacer; esta vez no solo para desarrollar su profesión, si no también para dedicar gran parte de su tiempo a instituciones y emprendimientos de bien público y privado. Tuvo, en todo momento, como meta principal, mantener en buen funcionamiento al frigorífico y, aunque existieron ofrecimientos de mejoras laborales y económicas en otra localidad, resignó esos progresos personales para continuar en la empresa isabelense que le demandaba tiempo y esfuerzo.
 Poseedor de una oratoria vehemente y fluida, no dudaba en dirigirse a cualquier audiencia, por el tema que el momento lo requiriera, y exponer con claridad y convicción sus pensamientos y propuestas.
  Su actividad febril se trasladó, también, en diversos momentos de su vida, a otros planos locales. Al de la política, participando activamente en partidos vecinalistas; al económico y financiero, apoyando o integrando emprendimientos industriales o empresariales y siendo miembro activo de la Asociación Mutual del Club Belgrano; al de la cultura, siendo gestor e integrante de una empresa dedicada a la continuidad de la sala de cine; al de las instituciones sociales y deportivas, como la Sociedad Italiana en la que fue uno de los grandes motorizadores de la recuperación de su sala de cine y teatro, la Cooperativa de Agua Potable participando activamente en su creación y continuidad, la comisión para la instalación de teléfonos automáticos, la cooperadora de la Escuela Nº 214 o el Club Belgrano, donde integró repetidas veces la Comisión Directiva y varias subcomisiones siendo un fervoroso seguidor de equipos de fútbol de todas las categorías; al de la educación propiciando la creación de cursos de albañilería, plomería y electricidad; al de la organización de eventos colectivos como lo fue la fiesta del 75º Aniversario de Santa Isabel en la que fue su mayor gestor; o al de la religión, la católica, no solo siendo integrante de la comisión de la parroquia, si no también catequista y asistente del padre Trognot.
 Falleció el 3 de marzo de 1998, en su oficina del frigorífico, tras tomar la decisión de quitarse la vida. 

Fuente: Basado en una crónica de "Revista Pan"


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sábado, 9 de julio de 2016

Dr. Roberto Busto

El Dr. Roberto Busto nació el 7 de octubre de 1920 en Alpachiri, provincia de La Pampa.

Cursó sus estudios primarios en esa localidad pero los completó con el 7º grado en el Colegio Don Bosco de Bahía Blanca, preparándose, de esta manera, para la escuela secundaria que funcionaba en el mismo establecimiento escolar, donde continuó educándose.

Lo hizo en calidad de pupilo debido a la distancia que separa a esa ciudad bonaerense de Alpachiri (250 Km). Fueron tiempos de gran esfuerzo y sacrificio debido al alejamiento de su familia por largos períodos. Cada año su padre lo acompañaba hasta el colegio al comenzar las clases con sus pertenencias, y lo iba a buscar cuando éstas finalizaban. Como el camino era totalmente de tierra no había visitas a su pueblo en todo el año.

El desarraigo no impidió que concluyera sus estudios secundarios con medalla de oro al mejor promedio en cinco años.

En la ciudad de Rosario, Busto ingresó a la Facultad de Odontología, dependiente de la Universidad Nacional del Litoral (actualmente Universidad Nacional de Rosario) egresando de la misma como odontólogo el 15 de julio de 1944. 


Tras su graduación ejerció su profesión por un corto tiempo en su localidad natal hasta que, tentado por comentarios de un isabelense de apellido Esciolasa que conoció en Rosario, se instaló en Santa Isabel, que en ese momento carecía de un odontólogo. Fue recibido por el matrimonio Leidi en su casa. Lo hizo el 18 de abril de 1945, alquilando la propiedad del Sr. Benito Zallio, de Mitre 1034 -la que más tarde adquirió-, donde comenzó su actividad profesional.

En Rosario, en enero de 1948 contrajo enlace con Emilia Angélica Saint-Girons. La pareja se instaló en Santa Isabel donde nacieron y criaron a sus tres hijos.

Además de su actividad odontológica también tuvo participación en entidades de la localidad.

Fue profesor fundador de la Escuela de Comercio Nº 7 Dr. Mariano Moreno (Escuela Nº 214), dando clases en las materias Historia e Higiene durante varios años (los primeros de ellos sin percibir ninguna retribución económica al igual que los demás profesores). La escuela secundaria fue su gran pasión.

Integró el directorio fundador de la Caja de Ahorro y crédito de Santa Isabel Coop. Ltda. en la que participó más allá de su transformación en banco cooperativo en 1979.

Además fue colaboradazo de muchas instituciones sin llegar a integrar sus directorios. Fue socio del Club Juventud Unida (socio honorario) y del Club Belgrano (socio vitalicio).

Fué un ávido lector, especialmente de historia, alcanzando una importante suma de libros que recopilan datos y mapas históricos, especialmente sobre colonización y asentamientos aborígenes en nuestro país.

Es recordada, por sus amistades y por quienes visitaban su consultorio, la colección de relojes antiguos –la mayoría de pared- que había logrado alcanzar. Muchos de ellos estaban en la sala de espera, en perfecto funcionamiento, indicando las horas con sus distintos tonos y matices. También coleccionaba lámparas de pie.

En 1995 cumplió 50 años de profesión en Santa Isabel con su consultorio en la misma dirección en que comenzó la actividad profesional. En esa oportunidad recibió una nota de las autoridades comunales reconociendo su trayectoria.

Con las limitaciones lógicas de su edad, trabajó hasta 1998.

Falleció el 7 de octubre de 1999 a la edad de 79 años. 


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